Acto Inaugural

Huellas de Guillermo Silveira, emotivo homenaje de 7 artistas pacenses, en la Diputación de Badajoz

Por El Avisador – Blog de Pedro Montero.

El pasado 25 de febrero, numerosos pacenses tuvimos ocasión de asistir en la sala de exposiciones de la Diputación de Badajoz, con los dos espacios expositivos abarrotados –sala “Vaquero Poblador” y Patio de Columnas–, a una emotiva exposición de homenaje a uno de los pintores y escultores extremeños más queridos en Badajoz, donde pasó una parte importante de su vida –sus últimos 33 años–, Guillermo Silveira García-Galán (Segura de León, 1922-Badajoz, 1987), dejando tras sí una estela de bonhomía y creatividad, sobre todo en su paso como profesor de Escultura de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos “Adelardo Covarsí”, desde el curso 1973-74 al 1986-87. Y ahora, a los 27 años de su muerte, un grupo de siete artistas extremeños, todos ellos alumnos suyos, han tenido el detallazo de homenajear a su querido profesor, que tanto influyó en sus vidas, con la exposición Huellas de Guillermo Silveira. Comisariada por Lourdes Román Aragón, se trata de una rica y polifacética muestra de 32 pinturas y esculturas de pintores, escultores y artistas multidiscipinares como Alfonso Doncel, Milagros Galán, Rafael Morera, Ángel Luis Pérez Espacio, Luis Piris, Rafael Sánchez y Francisco J. Vaz, más 2 del recordado profesor, pertenecientes a la serie figurativa, la que más éxito le dio a su autor, hoy día, en colecciones particulares.

Panorámica del acto inaugural. (Foto: Santi Rodríguez, Gabinete Prensa Diputación de Badajoz).

Y entre la abigarrada asistencia, además de sus familiares más cercanos –sus hijas Marisol, Teresa y Rosa, varios de sus nietos, el periodista Fernando Saavedra…–, quiero hacer constar la presencia de numerosos pintores, escultores y fotógrafos de la ciudad, del director de la Escuela “Adelardo Covarsí”, lo mismo que la de algunos responsables de Museos y Bibliotecas, además de académicos y sacerdotes de la curia pacense, vecinos del Casco antiguo y gente de la cultura local. El acto oficial de apertura tuvo lugar en el Patio de Columnas, con los asistentes apiñados alrededor de dos soberbias pinturas, en gran formato, de Silveira: “Niños olvidados” (1980) y “El violinista apasionado” (1985), obra esta última nunca exhibida en público hasta ahora. En primer lugar, intervino Paco Muñoz, director del Área de Cultura y Deporte de la Diputación pacense, que destacó “la importancia para la ciudad de tener una Escuela de Artes y Oficios Artísticos como la “Adelardo Coivarsí”, resaltando “el trabajo continuado y el magisterio de profesores como Guillermo Silveira”. Le siguió en el uso de la palabra, en representación de los siete artistas de la expo, Francisco J. Vaz, tal vez el que, por la estética de sus pinturas, recuerde más al maestro homenajeado. Después de exponer ante el distinguido público que “esta exposición es un honor y una alegría por lo que significa para nosotros”, Vaz abrió su corazón para decir que “fue una suerte para nosotros que Guillermo Silveira se cruzara en nuestro camino…, él nos marcó…, enseñándonos a mirar la realidad con ojos de artista…”. Y tirando de memoria, lo recordó como “un padre bonachón, condescendiente, que nos permitía jugar con el barro…”, destacando “su sencillez y humanidad”, lo que “me permitió sacar lo mejor de mí mismo”. Tras una salva de aplausos, intervino el jovencísimo diputado de la Imprenta Provincial, Manuel Borrego, quien, en un tono más institucional, expuso de forma breve los afanes y esfuerzos de la Diputación pacense en el campo de la Cultura, apoyando iniciativas como ésta.

Tras los aplausos finales, la selecta audiencia arropó a la familia de Guillermo Silveira en una detenida y comentada visita por las dos salas, actuando de guías los siete discípulos del maestro, con 4 y 6 obras por autor, en función de sus tamaños y especificidades. Con otro detalle de buen gusto, y es que, siguiendo instrucciones de Paco Muñoz y Lourdes Román, fue entregado a todos los asistentes el espléndido catálogo editado para la ocasión, titulado “Huellas de Guillermo Silveira” (Badajoz, Diputación Provincial de Badajoz, 2014, 22×22 cm, 60 páginas, con numerosas fotografías en color y b/n), ocupando la portada un fragmento de “El violinista apasionado”. Ciñéndonos al catálogo, junto con la presentación de Lourdes Román y las preceptivas referencias a los autores y sus obras expuestas, el librillo trae un artículo introductorio de gran interés, a modo de sucinta biografía, titulado “La huella de un profesor”, de Diego del Moral Martínez, licenciado en Bellas Artes, y Fernando Saavedra, periodista.

Por último, decir que la expo Huellas de Gullermo Silveira, cuya visita recomiendo vivamente, estará abierta al público en los horarios habituales de la sala “Vaquero Poblador”, hasta el 15 de marzo. Y ya puestos, conviene hacerse con el estupendo catálogo, si es que no se ha agotado antes.

 

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